¿Cómo identificamos el origen de la hemorragia?
Cuando los pacientes presentan sangrado rectal, realizamos un examen proctológico completo para determinar su procedencia. A menudo, el origen son las hemorroides o una fisura anal, las cuales suelen causar sangrado rutilante; sin embargo, es vital descartar lesiones anorrectales más profundas. Analizamos si el síntoma se asocia a procesos como un absceso anal, una fístula anal, o condiciones funcionales como el estreñimiento crónico, que con frecuencia exacerban el daño tisular. La revisión permite también identificar si existe un prolapso rectal o problemas del recto que comprometan la función del esfínter.
